Por que

Los haces de infrarrojos fomentan una circulación perfecta en la masa muscular. Con ello, se consigue mantener la flexibilidad de los músculos y se fomenta la descarga acelerada de los ácidos lácticos. Los folículos pilosos de la epidermis reciben una mejor alimentación, con lo que se consigue una capa bellamente brillante. Los infrarrojos también resultan altamente beneficiosos para el sistema nervioso del caballo. También recomendamos encarecidamente el uso de lámparas de ultravioletas, especialmente durante los meses de invierno. Con ello se evitan aftas, resfriados, infecciones de la piel por hongos y depresiones. ¡Su caballo se merece todo lo mejor!